Si pudiera elegir mi paisaje de cosas memorables, de otoño desolado, eligiría súbitas rosas, lluvia,
recuerdos, alguna muerte, un montón de estrellas y una caja de ilusiones...

sábado, 26 de julio de 2008

Plena mudez


Un muchacho había caído en un auto por accidente. Y dentro del tapizado beige había una niña esperando respuestas. Miraba por el parabrisas la neblina cayendo, y el movimiento sutil de dos palmeras al viento. Pensaba, sólo observaba en silencio. Y el muchacho hacía rato que se desesperaba en aquella soledad. Estaba enloquecido y furioso por dentro. Había volcado su alma, y con ello había herido a la niña. Pero era su verdadero sentir, ¿qué podía hacerle? Y sin embargo, pobre pequeña, que de brazos cruzados y desviando la mirada a las calles vacías, soltaba lágrimas ácidas en secreto, en plena mudez. Luego dos rostros mirando al frente, ninguna palabra más por cruzar, y dos cabezas pensando al mil por ciento, sin saber qué hacer ni decir. 

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