
Devuélveme a aquellas líneas que me vieron nacer, regrésame a aquellos tiempos donde el sol y la luna eran un solo, dos almas unidas por el renacer de vientos y fragancias que hechizaban los horizontes más distantes. Quiero que vuelva a ser un 15 de julio invernal, donde mi madre me miraría los ojos, y me diría que sería su alegría del hogar. Quiero volver a ser pequeña, con mis inmensos ojos y mi sonrisa traviesa. Quiero seguir siendo la esperanza en un mundo roto, y apoyar lo que más pueda sin tener que yo perderme en los infiernos. Quiero ser luz y disfrutar de ella. Retrocedería el tiempo sólo para recordar todo lo que he olvidado. No tengo memoria de ser bebé, y quiero volver a descubrir lo que es ser chica, coqueta, juguetona, mimada, llorona, hasta fantaseosa. Y sin embargo, sé que no puedo regresar. Sólo tengo que aprender a disfrutar los 21, y los que sigan.
1 comentario:
que bonita lectura, me has hecho recordar algo que parecia olvidado en mi.
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