Tantos momentos sin compartir, desperdiciados. Que hoy son tan diferentes, como si faltara un ingrediente, o el leitmotiv. Un pedazo de recuerdo, una cubeta de sonrisas. La cercanía, el relato, las alegrías, decírtelo todo. Y hoy, ya no tengo a quién participar. Se produce un vacío después de cada hermosa vivencia. Y por un segundo, te imagino. Luego, pienso que la realidad se ha vuelto demasiado distinta en un fragmento diminuto de tiempo, retenido. Tantos momentos sin compartir, desperdiciados. Tantas ilusiones que ayer significaban algo; una promesa (in)destructible.

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